Los niveles de cafeína disminuyen y el riesgo de migraña aumenta

Las personas con tolerancia reducida a la cafeína pueden disminuir. Por primera vez científicamente, los investigadores del Instituto Karolinska han observado un equilibrio entre las migrañas agudas y crónicas. Los científicos creen que los síntomas pueden dejar de estar presentes muy gradualmente, incluso en individuos con el tratamiento adecuado.

Los jóvenes, y en particular las mujeres jóvenes con niveles inadecuados de educación y ocio, son los más vulnerables a un segundo ataque de migraña. Alrededor de un tercio de estas personas sufren de migrañas, y un tercio de las que tienen síntomas aún más leves siguen sin responder para prevenir o retrasar su aparición. La migraña después de un período de varios días suele causar un dolor intenso y puede ir acompañada de temblores o ambliopía. La enfermedad progresa lentamente hasta que la persona sufre varias caídas. Aproximadamente la mitad de las veces, los síntomas se vuelven tan graves que se vuelven permanentes y altamente incapacitantes. La mayoría de aproximadamente un millón de personas con migrañas tienen una lesión extremadamente leve, que ocupa una parte afectada del cerebro solo brevemente y no puede ser descartada por un individuo afectado.

Los investigadores predicen que menos del dos por ciento de las personas con diabetes mellitus sufrirán migrañas en los próximos dos años. Se están realizando pruebas en el Instituto Karolinska para averiguar con qué frecuencia los pacientes sufren un segundo ataque. Cuando el número de pacientes se reduce, una pregunta útil ahora es evitar horas de tratamiento para aquellas personas que desean detener sus ataques de migraña temporalmente. Una reducción de la tolerancia a las migrañas probablemente signifique una disminución correspondiente en la derivación diaria, no solo por el consumo de cafeína, sino también por los medicamentos utilizados para tratar la migraña, pero también por los medicamentos comunes para la migraña, como los betabloqueantes.

Melodía, cambios en la sangre

Ya se han encontrado pequeñas diferencias en el tratamiento actual de la migraña. Por ejemplo, un nuevo estudio muestra que los pacientes con diabetes que han sufrido un segundo ataque en dos años tienen niveles más altos de concentraciones de proteínas en la sangre que los que no tienen diabetes. Se espera que estos hallazgos puedan conducir a variaciones en el tratamiento de la migraña en el futuro.

Los científicos consideraron necesario estudiar las migrañas en un grupo de 24 personas. Comenzaron con una investigación de exposición circular, que es común en los estudios de migraña, pero en el peor de los casos, los experimentos biológicos proporcionan una excelente base para predecir no solo la extensión de los síntomas, sino también el grado de discapacidad y deterioro motor que experimentará la persona. El comité que examinó si las personas tenían reacciones alérgicas dobles también lo hicieron. Los estudios se realizaron junto con el ensayo de tratamiento de vitamina D y azúcar en el Instituto Karolinska de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, que complementa la ingesta de vitamina D y azúcar.

El profesor «andro Lehtola, científico jefe del Instituto Karolinska y uno de los autores del estudio, subraya la importancia de repetir y analizar los resultados de estudios anteriores y confía en que los resultados que hemos obtenido a través de un grupo más diverso de ataques de migraña tomados en paralelo serán potencialmente significativos para la prevención de la migraña: «La migraña es un trastorno grave, Y para todos los pacientes, es esencial actuar para evitar la exposición a toxinas en la sangre. Dado que existen tratamientos de reemplazo para los ataques de migraña que a menudo se asocian con la exposición a medicamentos, es importante discutir el riesgo negativo potencial de tomar medicamentos dañinos durante el tratamiento bien validado. Los resultados de este estudio muestran que la disminución de las migrañas y la euforia asociada no prueban la ausencia de migraña y refuerzan los argumentos para iniciar el tratamiento de la migraña con un enfoque multifacético con factor preventivo. Por el contrario, apuntan a un efecto beneficioso, aunque pequeño».

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